Hoy en día el cáncer es uno de los principales problemas de salud en nuestros perros y gatos.  La concienciación de la sociedad en cuanto al bienestar animal ha provocado un aumento significativo en la esperanza de vida de nuestras mascotas, lo que ha su vez ha hecho que el número de pacientes geriátricos sea elevado, y es en estos pacientes en concreto en los que se presenta como una de las causas de muerte más habituales.

Aunque actualmente la cirugía sigue siendo la principal herramienta de lucha contra el cáncer, tenemos que tener en cuenta que no es la única, y que cada vez son más los pacientes que se pueden ver beneficiados de la aplicación de quimioterapia, ya sea como alternativa a la cirugía, o como ayuda pre o post operatoria.

La quimioterapia no es más que el uso de fármacos que tienen la capacidad de destruir o limitar la multiplicación de las células que están en proceso de crecimiento y división. Puede aplicarse por varias vías, siendo las más frecuentes la

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intravenosa o la oral.  Los productos y protocolos utilizados en la clínica son los mismos que los que actualmente se utilizan en personas, lo que los diferencia de los tratamientos humanos son las dosis,  siendo más bajas en animales,  ya que el propósito de los tratamientos en veterinaria es el de proporcionar una mayor esperanza de vida con la mejor calidad posible a nuestros pacientes,  lo que implica que las estancias en la clínica y los ingresos sean los menos posibles, y su calidad de vida sea similar a la de pacientes que no reciben estos tratamientos.

Como todos los tratamientos hay que tener en cuenta que pueden aparecer efectos secundarios, en estos casos se deben a que los fármacos utilizados no saben diferenciar entre células tumorales y sanas, y por ello matan también algunas células sanas en aquellos sistemas en los que se dividen a más velocidad, como son el sistema digestivo y la médula ósea, por ello los efectos secundarios más frecuentes son:

184b7cb84d7b456c96a0bdfbbeaa5f14_LProblemas digestivos: vómitos o diarreas esporádicas, perdida leve de apetito

Alteraciones en el sistema inmune: disminución en la cantidad de glóbulos blancos.

Estos efectos indeseados no suelen ser un problema en los tratamientos quimioterápicos que habitualmente se aplican, ya que dentro de nuestros protocolos ya se incluyen tratamientos preventivos para minimizar los efectos gastrointestinales y analíticas de control que nos indican el tiempo que tenemos que alargar los descansos entre fármacos para que la médula ósea regenere sus células.

Con todo esto podemos decir que la mayoría de pacientes no presenta problemas secundarios que afecten a su calidad de vida.

Autora: Ana Manso Argüelles - Veterinaria Especialista en Oncología en AniCura Hospital Veterinario Asturpet